domingo, 24 de octubre de 2010

Articulista Invitado
La necesidad de Promover una
Ley de Protección a los Animales
Por Héctor Yunes Landa*
La defensa de los derechos de los animales ha sido un asunto prácticamente relegado a lo largo de la historia. En el pasado del mundo occidental hay escasas referencias sobre este tema, y solamente un puñado de los hombres y mujeres adelantados a sus épocas colocaron este asunto sobre la mesa de discusión, al expresar públicamente su convicción acerca de la importancia de mantener un equilibrio en el mundo, ponderando que para ello, un factor elemental es el respeto a la vida y a la integridad de todos los seres vivos.
Plantas y animales formamos parte de un todo finamente articulado, que para funcionar adecuadamente necesita de la estabilidad que estamos señalando. Por supuesto, sabemos que en la vida silvestre se libran grandes luchas entre las especies, pero éstas tienen un fin bien justificado: la sobrevivencia. De esta manera la naturaleza cumple sus ciclos vitales y garantiza la diversidad biológica, la permanencia y el equilibrio entre los seres vivos.
A lo largo de los siglos, en mayor o menor medida todas las civilizaciones han explotado a los animales. Desde los albores de la humanidad se hizo con fines de supervivencia que poco a poco se fueron transformando hasta llegar a nuestros días en los que se ve a los animales como simples objetos para conseguir ganancias económicas y, desgraciadamente, éste es el esquema predominante en gran parte del mundo.
Pero este maltrato ha alcanzado dimensiones muy graves; el sufrimiento animal es visto como algo normal, en algo cotidiano para los seres humanos, que con indolencia, evitamos enfrentar esta realidad porque va de por medio reconocer nuestra propia concepción de la vida. Evadimos asumir la importancia de la coexistencia de las especies que habitamos el planeta, esgrimiendo argumentos simplistas que buscan ocultar una conducta cruel e inhumana.
Para consolidar la reflexión sobre este tema, es preciso recordar, pero sobre todo retomar, aquella célebre frase del gran humanista indio Mahatma Gandhi, quien sentenció que “La grandeza de una nación y su progreso moral pueden ser juzgados por el modo en el que se trata a sus animales”.
Así como uno de los símbolos de la decadencia en la antigua Roma fue la falta de valores y el maltrato a los animales, hoy nuestra sociedad debe tener una visión renovada, basada en valores universales y en el respeto a las demás especies “supuestamente inferiores”, por parte de quienes, como seres pensantes, tenemos la obligación de hacerlo.
Es cierto, hay muchos factores que dificultan los acuerdos en esta materia. Existen cuestiones de tipo cultural, de carácter económico y costumbres centenarias fuertemente arraigadas en nuestro pueblo. Pero lo que debemos poner por encima de todo esto es la ética, esa categoría filosófica que abarca la moral, la virtud, el deber, la felicidad y el buen vivir; esa parte interna de nosotros, que nos dice lo que es correcto y nos traza el mejor camino para desarrollar todos los aspectos de nuestras vidas.
En este sentido, los veracruzanos esperan que con la aprobación del dictamen de la Iniciativa de la Ley de Protección a los Animales por la Legislatura del Estado, estemos dando un paso de gran trascendencia, como una sociedad que aspira a evolucionar hacia etapas superiores de convivencia y armonía, para transitar hacia estadios sociales más avanzados.
La iniciativa que se llevará para su discusión y en su caso aprobación en el pleno del Congreso en los próximos días, seguramente conjuntará los elementos fundamentales de las propuestas tanto de mi compañera diputada Dalia Pérez Castañeda como la de este servidor, quienes elaboramos sendas iniciativas motivados por el afán de contribuir a la cultura del respeto a la vida animal, considerando nuestros entornos sociales y naturales.
De este modo, con el instrumento legal y con el trabajo comprometido de las distintas asociaciones protectoras de animales, gente preocupada en brindarles un trato digno y humanitario, se podrá estar en condiciones de avanzar para que la sociedad adquiera una mayor sensibilidad ante este problema, y con ello, ir dejando atrás la errónea percepción de que los animales no son capaces de sufrir, de sentir dolor y de padecer angustia igual que los seres humanos. Transitaremos hacia un modo de vida que nos conducirá hacia comportamientos más humanitarios, más solidarios y más adecuados al mundo contemporáneo que estamos tratando de consolidar, en el que se considere la existencia de los animales como seres útiles dentro del sistema de vida en el que se desenvuelven el hombre, la familia y la sociedad misma.
Desterrar la violencia no puede ser una aspiración abstracta. No podemos pensar en combatir con éxito la violencia que vive el país, si permitimos que los seres que no tienen voz sigan siendo víctimas de diversos y brutales tipos de violencia. Aunque para algunos pudiera no tener relevancia, proteger a los animales es el inicio para avanzar en la noción de proteger a todo ser indefenso frente a quien detenta cualquier tipo de poder y pretende excederse en su uso; esto será un paso muy importante para desterrar la violencia como forma de relacionarnos entre los seres humanos. Como dice Milan Kundera, “La compasión es un concepto que implica el compartir un sentimiento, una pasión, y la verdadera compasión se demuestra frente al indefenso, al desprotegido”.
Ciertamente la tarea no concluirá con la nueva Ley, es obligado decir que seguiremos buscando afinar los mecanismos que nos permitan dar forma a esta gran labor, que ha permeado y continuará fomentando conciencia en amplios sectores de nuestra sociedad.
*Diputado Presidente del Congreso del Estado de Veracruz.
· hectoryunesdiputado@hotmail.com

domingo, 17 de octubre de 2010

Articulista Invitado
Iniciamos la Reconstrucción
con Escenarios Adversos
Héctor Yunes Landa*
La reconstrucción de las zonas afectadas por los fenómenos meteorológicos en nuestra entidad requiere de cuantiosos recursos económicos para financiar la obra pública, pero sobre todo, de una visión muy clara de lo que hay que hacer y el cómo potenciar el uso del crédito al que tendrá acceso el Gobierno Estatal. El panorama que se presenta para Veracruz constituye un reto formidable en sí mismo, y a ello se agrega un factor muy importante que se debe tener en cuenta: la delicada situación financiera en los escenarios nacional e internacional.
En el ámbito nacional, la economía se encuentra tambaleante y persiste la falta de reformas estructurales que permitan el despegue de nuestra nación hacia un auténtico desarrollo económico. Además, es innegable que la crisis de inseguridad inhibe la inversión nacional y extranjera, de por sí escasa ante nuestra pérdida de competitividad en el mercado internacional. Desafortunadamente, lo más seguro es que el resto del sexenio transcurra sin que el presidente Felipe Calderón impulse cambios trascendentales que nos permitan tener una mejor expectativa para impulsar el desarrollo de México.
En el plano internacional, los principales organismos económicos y financieros han previsto la desaceleración de la economía mundial y la agudización de lo que ya se ha dado en denominar como “La crisis global del empleo”. Por su parte en los Estados Unidos, nuestro socio comercial preeminente, los principales analistas financieros coinciden en el pronóstico de una disminución en el ritmo de la recuperación de la economía norteamericana. Estos dos factores aunados podrían repercutir sensiblemente en la recuperación de México y obstaculizar la generación de empleos en el país, los cuales significan para Veracruz una urgencia, luego de la semiparalización ocasionada por los fenómenos naturales.
Sin duda, el Gobierno del Estado dará buenas cuentas a los veracruzanos con respecto a la orientación y optimización de los recursos que estarán disponibles para llevar a cabo la reconstrucción de los daños y la reactivación de la actividad económica. El camino más seguro para lograrlo es el diseño y ejecución de un programa integral de acciones, que abarque desde la evaluación de los daños, pasando por el programa de obras de rehabilitación y reconstrucción, hasta los mecanismos que se habrán de seguir para dinamizar la agricultura, la ganadería, el turismo, la producción de bienes y servicios, y la generación de empleos. Un programa cuya visión global y estratégica responda al enorme reto que en este momento enfrentamos, que refleje la capacidad de planificación, el sentido de orden y el compromiso que ha caracterizado a la presente administración y también nos dé luces sobre el camino que habremos de seguir.
El rescate de los 33 mineros en Chile, hecho que pudiera parecer coyuntural y fortuito, confirma la capacidad de recuperación de esta república andina. El mundo fue testigo de cómo se logró un rescate exitoso de lo que parecía una causa perdida, a semejanza de como lo hizo después de la dictadura pinochetista y de varios terremotos, que en diversos momentos han puesto a prueba a esta nación.
Gracias a la unidad y a la voluntad de sus ciudadanos y gobernantes, Chile ha pasado de ser una nación con crisis política y social a ser un país reconocido por lograr la mayor estabilidad económica en América Latina, que, además, ha enfrentado con el mayor éxito el combate a la pobreza en esta región. Hace unos meses, el mundo admiró la ejemplar unidad de la expresidente Michelle Bachelet y el presidente entrante Sebastián Piñera, cuando un sismo sacudió a su nación en la coyuntura del relevo en la Presidencia.
En Chile, ciudadanía y gobierno tienen claridad acerca del proyecto de nación que juntos están construyendo, porque fueron capaces de acordarlo con inteligencia y altura de miras, a pesar de haber estado al borde de la guerra civil. Más allá de los partidos y los intereses particulares, están la nación y los superiores anhelos de justicia de millones de ciudadanos que mantienen la esperanza en un mejor futuro.
En México, mientras a nivel nacional nos debatimos en un estancamiento derivado de la falta de acuerdos, Veracruz está dispuesto a resurgir con ímpetus renovados de esta prueba, la más difícil que ha afrontado en su historia. Contaremos con el liderazgo inteligente de Javier Duarte, que será un gobernador con la visión y el conocimiento, así como el orden y la disciplina, indispensables para conducir a Veracruz hacia una nueva etapa de prosperidad y desarrollo.
*Diputado Presidente del Congreso del Estado de Veracruz.
• hectoryunesdiputado@hotmail.com

lunes, 11 de octubre de 2010

Articulista Invitado
Por qué Autorizó el Congreso Línea
de Crédito al Gobierno del Estado
Héctor Yunes Landa*
El pasado fin de semana, el Congreso del Estado llevó a cabo una sesión extraordinaria en la que se discutió el dictamen de decreto por el que se autorizó al Gobierno del Estado solicitar una línea de crédito hasta por diez mil millones de pesos. El gobernador Fidel Herrera solicitó a la representación popular veracruzana dicha línea de crédito ante lo que es evidente para todos los ciudadanos: las graves pérdidas provocadas por los desastres naturales.
El tema es prioritario, puesto que los fenómenos meteorológicos resultantes del Cambio Climático, se inscriben como un factor sumamente distorsionador en el proceso de desarrollo del estado y de la propia estabilidad social; esto, por desgracia, es algo con lo que, de acuerdo a los estudiosos del clima global, vamos a tener que convivir en el futuro.
Veracruz ha sido capaz de sortear grandes retos. Como ejemplo se pueden citar los efectos de los fenómenos meteorológicos de 1999 y los que año con año se han venido registrando en la entidad, de todos ellos Veracruz ha logrado recuperarse y salir adelante. También es ilustrativo que los efectos de la grave crisis financiera mundial en 2008 y 2009 no hicieron mayor mella en Veracruz, ya que a pesar del estancamiento económico nacional, se logró mantener el crecimiento económico y el empleo.
Nuestro estado vive hoy una situación inédita y muy crítica. Los fenómenos meteorológicos extremos registrados en este 2010 han dejado una devastación cuya reconstrucción -se estima- alcanzará los 70 mil millones de pesos, descomunal cifra que obliga a poner los pies sobre la tierra, para entender que ante la magnitud del desastre, todos debemos aportar algo para que Veracruz siga adelante.
En este sentido, al aprobar el decreto que autoriza al Ejecutivo del Estado la contratación de hasta 10 mil millones de pesos, los diputados integrantes de la Sexagésima Primera Legislatura del Congreso de Veracruz, hicimos patente nuestro compromiso con todos los veracruzanos que han perdido todo y con nuestros productores agropecuarios que representan el principal sostén de nuestra economía. De esta manera también nos hemos solidarizado con nuestros empresarios, comerciantes y con los prestadores de servicios veracruzanos, que han registrado graves pérdidas económicas como consecuencia de nuestro actual estado de emergencia.
Con unidad y anteponiendo siempre el interés de Veracruz, de manera casi unánime, los diputados locales coincidimos en que era necesario autorizar al Ejecutivo del Estado la contratación de esta línea de crédito, que será cubierta a más tardar en un plazo de 20 años a través de las participaciones federales que le corresponden al estado. Es muy importante señalar que los recursos de este préstamo estarán etiquetados y por ninguna razón podrán aplicarse para pago de adeudos, bonos de marcha, pago de aguinaldos o alguna otra forma de gasto corriente. También es importante señalar que los montos están previamente especificados en cuanto a la proporción que habrá de destinarse a cada rubro, como son Educación, Salud, Desarrollo Económico, Agricultura, etc. Todo está a disposición de cualquier ciudadano que desee consultarlo en forma detallada.
Hoy, lo más urgente para Veracruz es iniciar las tareas de reconstrucción, para recuperar tan pronto como sea posible nuestra normalidad económica y social. Urge reconstruir carreteras, puentes, caminos, vialidades urbanas y rurales, rehabilitar los hospitales y centros de salud que resultaron dañados y reactivar las escuelas de todos los niveles, así como la reconstrucción y reubicación de miles de viviendas. Es muy urgente que recuperemos las miles de hectáreas siniestradas de caña de azúcar y granos básicos, así como repoblar el hato ganadero y otorgar los créditos necesarios para reactivar el comercio y los servicios turísticos de micro, pequeñas y medianas empresas.
Este es sólo un esbozo de las muchas tareas que debemos realizar de inmediato, porque miles de familias veracruzanas así lo están esperando. Pero ésta es la primera parte de la tarea. Debemos estar conscientes de que la problemática actual es realmente compleja y que no sólo requiere de soluciones inmediatas ante las grandes necesidades del pueblo veracruzano.
Lo que se requiere es una visión de largo alcance, que nos permita comprender que enfrentar el cambio climático es un asunto que nos compete a todos como personas, como ciudadanos, como entes productivos y como servidores públicos. Pero esta visión debe ir todavía más allá, porque enfrentar el cambio climático no es un asunto exclusivo de Veracruz o de las entidades federativas de México que han resentido con mayor intensidad este fenómeno. Éste es un asunto global donde todos en alguna medida somos responsables.
Reitero aquí lo que he señalado en anteriores colaboraciones: la unidad y la búsqueda de objetivos comunes son una prioridad. Veracruz y México enfrentan retos que sólo seremos capaces de superar si trabajamos bajo estas premisas, por encima de nuestros intereses o visiones particulares.
*Diputado Presidente del Congreso del Estado de Veracruz.
• hectoryunesdiputado@hotmail.com

Articulista Invitado
Por qué Autorizó el Congreso Línea
de Crédito al Gobierno del Estado
Héctor Yunes Landa*
El pasado fin de semana, el Congreso del Estado llevó a cabo una sesión extraordinaria en la que se discutió el dictamen de decreto por el que se autorizó al Gobierno del Estado solicitar una línea de crédito hasta por diez mil millones de pesos. El gobernador Fidel Herrera solicitó a la representación popular veracruzana dicha línea de crédito ante lo que es evidente para todos los ciudadanos: las graves pérdidas provocadas por los desastres naturales.
El tema es prioritario, puesto que los fenómenos meteorológicos resultantes del Cambio Climático, se inscriben como un factor sumamente distorsionador en el proceso de desarrollo del estado y de la propia estabilidad social; esto, por desgracia, es algo con lo que, de acuerdo a los estudiosos del clima global, vamos a tener que convivir en el futuro.
Veracruz ha sido capaz de sortear grandes retos. Como ejemplo se pueden citar los efectos de los fenómenos meteorológicos de 1999 y los que año con año se han venido registrando en la entidad, de todos ellos Veracruz ha logrado recuperarse y salir adelante. También es ilustrativo que los efectos de la grave crisis financiera mundial en 2008 y 2009 no hicieron mayor mella en Veracruz, ya que a pesar del estancamiento económico nacional, se logró mantener el crecimiento económico y el empleo.
Nuestro estado vive hoy una situación inédita y muy crítica. Los fenómenos meteorológicos extremos registrados en este 2010 han dejado una devastación cuya reconstrucción -se estima- alcanzará los 70 mil millones de pesos, descomunal cifra que obliga a poner los pies sobre la tierra, para entender que ante la magnitud del desastre, todos debemos aportar algo para que Veracruz siga adelante.
En este sentido, al aprobar el decreto que autoriza al Ejecutivo del Estado la contratación de hasta 10 mil millones de pesos, los diputados integrantes de la Sexagésima Primera Legislatura del Congreso de Veracruz, hicimos patente nuestro compromiso con todos los veracruzanos que han perdido todo y con nuestros productores agropecuarios que representan el principal sostén de nuestra economía. De esta manera también nos hemos solidarizado con nuestros empresarios, comerciantes y con los prestadores de servicios veracruzanos, que han registrado graves pérdidas económicas como consecuencia de nuestro actual estado de emergencia.
Con unidad y anteponiendo siempre el interés de Veracruz, de manera casi unánime, los diputados locales coincidimos en que era necesario autorizar al Ejecutivo del Estado la contratación de esta línea de crédito, que será cubierta a más tardar en un plazo de 20 años a través de las participaciones federales que le corresponden al estado. Es muy importante señalar que los recursos de este préstamo estarán etiquetados y por ninguna razón podrán aplicarse para pago de adeudos, bonos de marcha, pago de aguinaldos o alguna otra forma de gasto corriente. También es importante señalar que los montos están previamente especificados en cuanto a la proporción que habrá de destinarse a cada rubro, como son Educación, Salud, Desarrollo Económico, Agricultura, etc. Todo está a disposición de cualquier ciudadano que desee consultarlo en forma detallada.
Hoy, lo más urgente para Veracruz es iniciar las tareas de reconstrucción, para recuperar tan pronto como sea posible nuestra normalidad económica y social. Urge reconstruir carreteras, puentes, caminos, vialidades urbanas y rurales, rehabilitar los hospitales y centros de salud que resultaron dañados y reactivar las escuelas de todos los niveles, así como la reconstrucción y reubicación de miles de viviendas. Es muy urgente que recuperemos las miles de hectáreas siniestradas de caña de azúcar y granos básicos, así como repoblar el hato ganadero y otorgar los créditos necesarios para reactivar el comercio y los servicios turísticos de micro, pequeñas y medianas empresas.
Este es sólo un esbozo de las muchas tareas que debemos realizar de inmediato, porque miles de familias veracruzanas así lo están esperando. Pero ésta es la primera parte de la tarea. Debemos estar conscientes de que la problemática actual es realmente compleja y que no sólo requiere de soluciones inmediatas ante las grandes necesidades del pueblo veracruzano.
Lo que se requiere es una visión de largo alcance, que nos permita comprender que enfrentar el cambio climático es un asunto que nos compete a todos como personas, como ciudadanos, como entes productivos y como servidores públicos. Pero esta visión debe ir todavía más allá, porque enfrentar el cambio climático no es un asunto exclusivo de Veracruz o de las entidades federativas de México que han resentido con mayor intensidad este fenómeno. Éste es un asunto global donde todos en alguna medida somos responsables.
Reitero aquí lo que he señalado en anteriores colaboraciones: la unidad y la búsqueda de objetivos comunes son una prioridad. Veracruz y México enfrentan retos que sólo seremos capaces de superar si trabajamos bajo estas premisas, por encima de nuestros intereses o visiones particulares.
*Diputado Presidente del Congreso del Estado de Veracruz.
• hectoryunesdiputado@hotmail.com

domingo, 3 de octubre de 2010

Articulista Invitado

La Unidad, el Mejor Camino
Frente al Desastre

Héctor Yunes Landa*


La población de nuestra entidad vive momentos extremadamente difíciles, miles de familias veracruzanas sufren los estragos de las inundaciones provocadas por los fenómenos meteorológicos extremos provocados por el cambio climático. Nuestros paisanos ven con desconsuelo la amenaza a su integridad física y la pérdida del patrimonio familiar.

Por su localización geográfica en el litoral del Golfo de México, Veracruz es una de las entidades más expuestas a los embates negativos de los fenómenos naturales que cada año que transcurre, se resienten con más frecuencia e intensidad, y en una mayor extensión territorial, como lo observamos en las recientes afectaciones que padeció la zona conurbada Veracruz-Boca del Río, y las que hoy, por segunda ocasión en este mismo año, se registran en la Cuenca del Papaloapan y en la zona sur del estado.

Esta situación no tiene antecedente alguno en la historia de Veracruz. Aún no se conoce el recuento de los daños, pero a la vista de los miles damnificados y las pérdidas materiales, el panorama resulta descomunal y desolador.

Las condiciones en las que se encuentra nuestro estado, son de emergencia y representan un reto que reclama a todos un auténtico compromiso social de gran responsabilidad, en especial de los tres órdenes de gobierno, pero también de los actores políticos y de la sociedad. No hay espacio para diferencias políticas o para mezquindades particulares, por el contrario, las circunstancias desfavorables demandan acuerdos. Hoy es el tiempo para la unidad y la coordinación.



Es prioritario enfocarnos en atender a la población afectada, apoyarlos en todo con acciones inmediatas y concretas para mitigar su desamparo. El desastre es de tal magnitud que quienes nos encontramos en el servicio público, especialmente quienes nos desempeñamos en el quehacer legislativo, debemos apresurar el paso para encontrar las vías que permitan el diseño de nuevos esquemas institucionales para enfrentar los efectos adversos del cambio climático y el calentamiento global.



Afortunadamente, ya se advierte la voluntad de las autoridades federales para unirse al esfuerzo de gobierno del estado, y así, brindar todo el apoyo necesario para responder a la crisis y contar con los recursos públicos indispensables para el financiamiento de la reconstrucción de la infraestructura y la reactivación de los sectores productivos que han resultado severamente dañados.

Muestra de ello, la tuvimos el pasado viernes, cuando en sesión extraordinaria, los diputados de las diversas fuerzas políticas que integramos a la LXI Legislatura del Congreso del Estado, recibimos la visita del Gobernador del Estado, Fidel Herrera Beltrán, y del Secretario de Desarrollo Social, Heriberto Félix Guerra, con la representación del gobierno federal, quienes nos dieron a conocer los pormenores de las medidas y acciones que de manera coordinada, se encuentran realizando ambos niveles de gobierno.

Con esta importante visita al Congreso local, podemos afirmar que se subrayó el espíritu de coordinación que los veracruzanos requieren de sus autoridades ante la gravedad de la circunstancias. En este sentido, también es importante comentar que el pasado 23 de septiembre, los diputados locales aprobamos un Punto de Acuerdo, en el que exhortamos al Ejecutivo Federal a tomar las medidas conducentes para la liberación inmediata de los recursos necesarios para apoyar a nuestros damnificados.

En este contexto, también resultó muy relevante, la intervención de la Cámara de Diputados, donde los compañeros legisladores federales de todas las fuerzas políticas, aprobaron un Punto de Acuerdo en el que se abordan aspectos de fondo para hacer factible enfrentar los desastres naturales. Este Acuerdo incluyó un exhorto al Ejecutivo federal, para agilizar la entrega de recursos ante la difícil situación que se presenta en diversos estados, entre los que se encuentra Veracruz. Asimismo, contiene también la creación inmediata de un Fondo Nacional de Reconstrucción, para iniciar en este mismo ejercicio presupuestal el apoyo a los estados afectados, así como la asignación a dicho fondo de los recursos necesarios en el Presupuesto de Egresos de la Federación del 2011.

Otro aspecto trascendente del Acuerdo, y que ha sido una demanda reiterada de los veracruzanos, es instar a que se flexibilicen de las reglas de operación del FONDEN, para que existan recursos disponibles inmediatos para estar en condiciones de auxiliar con oportunidad a la población afectada, y poder iniciar a la brevedad las tareas de reconstrucción.

Esperamos que a la brevedad se hagan realidad estos acuerdos, que al parecer ya superaron el plano político. De hecho, el pasado 24 de septiembre, el Presidente Felipe Calderón, envió para su publicación en el Diario Oficial de la Federación, el Decreto por el que se otorgan distintos beneficios fiscales a los contribuyentes de las zonas afectadas por los fenómenos meteorológicos. Ahora será imperativo que el esfuerzo presupuestal se aproveche con proyecto y visión de futuro, a efecto de desarrollar la infraestructura necesaria que rompa los ciclos de devastación que traen como consecuencia los fenómenos meteorológicos.

En el Congreso de Veracruz, las representaciones parlamentarias del PRV, del PT, de Convergencia, del PRD, del PAN y del PRI, hemos asumido la responsabilidad que nos compete ante los desastres naturales. Todas las posturas coinciden en la necesidad de trabajar de manera institucional y en unidad para contribuir en la asistencia a la población damnificada y en la generación de condiciones que coadyuven en las tareas de reconstrucción.

Estamos conscientes de que el desafío climático que enfrentamos es de una magnitud inimaginable. No podemos perder más tiempo. Hoy más que nunca debemos hacer que prevalezca, más allá de la presente contingencia, el trabajo coordinado y la unidad de los órdenes de gobierno y la sociedad. Es la única manera de enfrentar con éxito nuestros graves problemas e iniciar un nuevo camino hacia la recuperación y la prosperidad de nuestra nación. La unidad es el mejor camino para lograrlo y quienes hablamos de amor por México debemos demostrarlo en los hechos.

*Diputado Presidente del Congreso del Estado de Veracruz.

· hectoryunesdiputado@hotmail.com